Edimburgo, a los ojos del castillo





Vuelos

Reservamos los vuelos con Ryanair un mes antes y nos salió por 40 euros ida y vuelta (por persona). El vuelo duró 3 horas y 15 minutos aproximadamente. Nada más salir del avión, Edimburgo nos sorprendió con un increíble sol y afortunadamente no nos llovió ninguno de los días.



Cómo llegar a Edimburgo desde el aeropuerto

Para ir del aeropuerto al hotel, fuimos al centro de información del aeropuerto, donde compramos los billetes de autobús de ida y de vuelta, porque de esta forma es más barato que comprándolos por separado. Nos costó 15 libras en total, 7,50 cada uno. La línea de bus es la Airlink 100, que se coge a la salida del aeropuerto y es la opción más rápida porque te lleva al centro de la ciudad (Waverly Bridge) en 25 minutos. Opera las 24 horas pero con mayor frecuencia desde las 4:30 hasta las 00:05. También hay un bus nocturno N22 que opera por de la noche y cuesta 3 libras y la línea 35 que cuesta 1,50 libras y opera durante el día. Ambos comunican el aeropuerto con la Ocean Terminal.

Otras opciones son:

- Tranvía: que comunica el aeropuerto con la Princes Street por 5,50 libras la ida y 8,50 libras, ida y vuelta. Tardando 35 en su trayecto y con una frecuencia de entre 10 y 15 minutos.
- Taxi: que está bien si tu hotel está situado cerca del aeropuerto o si vais un grupo grande. El precio al centro de la ciudad es de entre 25 y 30 libras aproximadamente. 
- Transfer: donde os esperarán en la zona de llegadas del aeropuerto con un cartel para llevaros hasta vuestro hotel. Sin duda puede ser la opción más rápida y cómoda para los que no se manejan con el idioma. El coche de 4 plazas sale por 33 libras y el de 8 por 43. Para realizar las reservas: https://www.edimburgo.com/traslados/





Alojamiento

Reservamos a través de Booking una noche en el hotel easyHotel Edinburgh por 40 euros la habitación doble, que se encontraba en una de las calles principales de la parte nueva, la Princes Street, justo en frente del Castillo de Edimburgo. Las habitaciones de este hotel son muy chiquititas, con el espacio bien aprovechado. No cuenta con WiFi gratuito, cuesta 6 libras por 90 minutos. 
La segunda noche la pasamos en el aeropuerto ya que no nos merecía la pena pasarla en el hotel porque nuestro vuelo se embarcaba a eso de las 5:00 am.  




Recorrido

Día 1:
Llegamos a nuestro hotel a eso de las 15:30 hora inglesa, hicimos check-in y fuimos a la habitación a dejar las mochilas.
Esta ciudad posee dos zonas bien diferenciadas: la OldTown, la parte más antigua con una estructura medieval y la NewTown, creada con posterioridad por la sobrepoblación de la parte más antigua.
Empezamos por la Princes Street, que divide estas dos zonas y donde se encuentran las principales superfices comerciales. Seguimos hasta la National Gallery of Scotland y la Royal Scottish Academy, ambos preciosos edificios de estilo neoclásico. El primero recoge la colección de obras más importante de Escocia que van desde el Renacimiento hasta el Postimpresionismo, el segundo está centrado en el Arte Moderno y Contemporáneo. Las entradas en ambos son gratuitas.
Seguimos caminando hasta el Monumento a Scott un increíble edificio con estilo gótico dedicado al escritor Walter Scott, que por el paso del tiempo se ha puesto negro, lo que le da un toque tenebroso y único al paisaje de esta ciudad. Subir a su cúspide cuesta 5 libras.






La siguiente parada fue Calton Hill, al subir esta colina pudimos observar una panorámica de ambas partes de la ciudad y junto con sus monumentos neoclásicos, que le dan esa grandiosidad Griega.
A los pies de Calton Hill se encuentra el Old Calton Burial Ground, cementerio donde hay un obelisco en honor a los mártires que han muerto por sus creencias políticas. Además, se encuentra la tumba del filósofo Hume y una estatua de Abraham Lincoln que honra a todos los escoceses que murieron en la Guerra Civil Americana.
Pasamos por el New Parlament, otro edificio neoclásico y entramos en la New Calton Burial Ground, cementerio desde donde nos paramos a ver unas vistas increíbles del Holyrood Park, del Arthur's Seat, del Holyrood Palace y de la Canongate Kirk.




Bajamos por la Royal Mile y Hight St, donde encontramos numerosos "closes" que son estrechos callejones que cruzan esta calle con otras paralelas.
Llegamos la Catedral de St Giles, en la que entramos, merecen la pena sus vidrieras y la entrada es gratuita.




A continuación, llegamos al Castillo de Edimburgo que se encuentra construido sobre piedras volcánicas. Una imagen preciosa mientras atardecía.
Finamente, fuimos a comprar algo para comer y beber al supermercado Sainsbury del centro comercial de la estación de tren Waverly. Después de recargar pilas, continuamos a oscuras viendo las mágicas calles de la Oldtown y las luces del paisaje desde lo alto de Calton Hill, visita nocturna obligada ya que es una experiencia increíble e inolvidable. Llegamos al hotel sobre las 1:00 para dormir.




Día 2:
Nos despertamos temprano para hacer el checkout a las 10:00 y volvimos a la carga. Fuimos a los Jardines de la Princes Street y después, fuimos a ver la estatua de Bobby, el perro que se hizo famoso por pasar 14 años junto a la tumba de su dueño.
De nuevo nos perdimos por las calles de la Oldtown, donde pasamos toda la mañana. 
Por la tarde, entramos en el Museo Nacional de Escocia, que es gratuito y bastante recomendable. 
Seguidamente, fuimos a la NewTown, por la que paseamos un par de horas y que también es bonita pero al no poder entrar en sus parques porque ya habían cerrado, decidimos volver a cenar al McDonald de la estación. Sobre las 10:00 cogimos el bus dirección al aeropuerto, donde pasamos la noche.




Idioma

En Escocia se habla el inglés pero con un acento bastante particular y diferente al de Inglaterra. Además, tienen dos lenguas propias, el escocés y el gaélico aunque este último sólo lo habla el 1% de la población.


Temperatura

En los meses de invierno, la temperaturas entre los 0º y los 7º grados centígrados, con numerosas precipitaciones casi todo el año. La temperatura máxima en verano puede llegar a los 19º grados, por lo que nunca hace demasiado calor.



Otros datos de interés

Suele haber WiFi gratuito en casi todos los establecimientos y centros comerciales. 
Hay una hora menos con respecto a España.
Los enchufes son diferentes, por lo que es necesario comprar un adaptador. 
En cuanto a los precios, Edimburgo no es una ciudad cara. 





Edimburgo tiene encanto porque es pequeñita y manejable, andar por las calles de esta ciudad inspira a crear y a dar riendas a la imaginación. No es de extrañar que sea la cuna de numerosos escritores, ni de que sea patrimonio de la UNESCO. Os animamos a visitar esta ciudad e  investigar la multitud de historias, fábulas y leyendas que van asociadas a ella. 



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